Brasil busca acuerdos con EEUU para evitar nuevos aranceles
El gobierno de Brasil continúa negociando con Estados Unidos para intentar evitar nuevos aranceles que afectarían sus exportaciones. Esta situación se ve marcada por las tensiones comerciales y políticas entre los dos países.
El ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Fernando Elias Rosa, confirmó la posición del presidente Lula da Silva, quien ha dejado claro que es fundamental mantener el diálogo hasta el último momento. Esta semana, el funcionario participó de una reunión virtual con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), junto a miembros del Ministerio de Relaciones Exteriores y asesores de la Presidencia. Este fue el cuarto encuentro de alto nivel desde que comenzaron las charlas.
Brasil busca un acuerdo antes del 15 de julio
Elias Rosa destacó que el gobierno brasileño trabaja “contra el tiempo” para llegar a un entendimiento antes del 15 de julio, fecha en la que se prevé que entren en vigor las nuevas tarifas. La amenaza de aranceles surge de una investigación iniciada por la USTR bajo la Sección 301, un mecanismo que Estados Unidos utiliza para abordar prácticas que consideran injustas. En este caso, se cuestionan algunas medidas de Brasil relacionadas con el comercio digital, los servicios de pago, la propiedad intelectual y otros temas.
Un punto en controversia es el sistema de pagos instantáneos Pix, que el gobierno brasileño defiende ante las acusaciones. Esta semana, Brasil presentó su defensa ante la USTR, argumentando que un aumento en los aranceles podría impactar negativamente también en la economía estadounidense.
La discusión sobre estos nuevos aranceles se suma a un panorama comercial que ya tiene varios niveles de gravámenes. Según datos oficiales, cerca del 25% de las exportaciones brasileñas a Estados Unidos ya están afectadas por un arancel global del 10%. Además, un 29% de los envíos enfrenta aranceles sectoriales que afectan áreas como acero y aluminio. Por otro lado, aproximadamente el 46% de las exportaciones no tiene aranceles adicionales.
La nueva propuesta de Estados Unidos es un arancel adicional del 25% sobre algunos productos brasileños, con excepciones para bienes como carne, café y componentes de aeronaves. La USTR ha abierto un período de comentarios que se cierra el 1 de julio y planea una audiencia pública para el 6 de julio antes de tomar una decisión.
El impacto que evalúa el Gobierno de Lula
Mientras tanto, el gobierno brasileño está considerando ampliar programas de asistencia para ayudar a las empresas que puedan verse afectadas si finalmente se implementa el “tarifazo”. Pero cualquier decisión dependerá de la magnitud de las medidas y de los sectores involucrados. La USTR también convocó a una audiencia pública para el 6 de julio antes de avanzar en su definición.
La estrategia de Brasil es evitar que esta disputa escale en un momento crítico para el comercio bilateral. Desde el gobierno de Lula creen que todavía hay espacio para negociar, aunque son conscientes de que el tiempo se agota.